La meditación mas cara que he pagado…

“Eran alrededor de las 2:00 am de la mañana cuando Camila despertó sobre saltada, le latía mucho su corazón, era tan fuerte el golpeteo que no entendía que sucedía. Ella se preguntaba que pasaba, y un dolor en el estómago incrementaba paulatinamente, le faltaba el aire, sentada al borde de su cama, trató de inhalar-exhalar una y otra vez, sin embargo no hubo éxito. Desesperada despertó a su pareja, pidiendo la llevaran al hospital, a esa hora la movilización en casa fue grande, porque Camila refería que le daría un infarto”…..

Camila, una mujer dedicada su trabajo, y practicante en tiempos libre de la meditación, gustaba de la lectura y cosas tranquilas, la vida comenzaba a pasar mas lentamente, no llevaba prisa, el trabajo y los resultados eran los que le exigían rapidez, exigían resultados positivos, ya no podía permitirse equivocarse en lo que ella creía que era suyo, su proyecto, su nueva creación…

Sentada en la cama del hospital comenzaron a tomar sus signos vitales, y efectivamente la tensión arterial esta un poco elevada, la voz de la Dra. comentó trae 134/78 (no era algo para alarmarse), por protocolo había que hacer la prueba del covid, y otros análisis, radiografías para descartar alguna enfermedad. Lo que si era un hecho no era un infarto. El dolor en el estómago continuaba al hacer exploración física, la Dra. refirió es su vesícula, Camila se sorprendió porque no tenía vesícula, había sido extirpada hacía 20 años, sin hacer las preguntas de rutina para una historia clínica, Camila observó que no había orden en lo que la Dra. estaba realizando, sus pensamientos fueron interrumpidos al entrar un enfermero y decirle que la iban a canalizar y por suero le iban a poner medicamento, y un analgésico.

Medicamento, analgésico? para que? si aún no saben que tengo?, Camila decidió tomar cartas en el asunto y decir que NO permitiría que le pusieran nada, hasta no saber los resultados del laboratorio. Le colocaron la venoclisis para ponerle suero, y nada mas. Camila en medio de todo lo que veía y con su alteración en su ritmo cardiaco, tomó una decisión, practicar en consciencia lo que había venido practicando 3 años atrás: La meditación.

INVOLUCRAMIENTO….

Tomó cartas en el asunto, se sentó y comenzó ha realizar su trabajo, el que había aprendido, MEDITAR. La respiración la llevó a todo su cuerpo, su mano en el corazón para anclarse y pedirle amablemente que tomara su ritmo y su tiempo, y comenzó una bella danza entre la mente y el cuerpo donde el ritmo lo marcaba la respiración. Y así fue como logro encontrar la calma, relajar el cuerpo, apaciguar la mente, y que el corazón tomara su ritmo como un acto generoso y bondadoso que realizaba todos los días. Meditó durante 20 minutos aproximadamente, el dolor de estomago desapareció, fue interrumpida por la Dra. que entró con los resultados en la mano. Durante todo ese tiempo estuvo su pareja dentro de la habitación con ella sin decir una palabra, lo único interesante era para él ver el celular, jamás pregunto durante todo ese tiempo como te sientes, vas mejor, no te preocupes todo estará bien.

LA HORA DE LA VERDAD… LOS RESULTADOS.

Traigo aquí sus resultados, y en verdad está usted muy bien, no hay nada que pueda poner en riesgo su salud, sus niveles son normales, las placas que le han sido tomadas están bien, el corazón está bien. Lo que usted sufrió fue un Ataque de Ansiedad, en breve le darán de alta, y su dolor de estómago?, -Camila respondió ha desaparecido.

Historias como estas se están repitiendo con frecuencia hoy en día, los ataques de ansiedad son más frecuentes en diferentes rangos de edades en la población. La pandemia, la fatiga emocional, la falta de adaptación a los cambios, la pérdida de seres queridos y trabajo, las nuevas rutas o caminos por emprender exponiéndonos a lo desconocido, el bombardeo de las redes sociales con fake news, así como el choque de la cultura positiva, emprendedora, exitosa, en un mundo que está atravesando por una crisis de valores, de salud, económica, donde las clases sociales están en movimiento, y los movimientos sociales están encendidos, trae como consecuencia los ataques de ansiedad como el que sufrió Camila.

Pero analicemos lo que Camila descubrió, primero había que hacer ajustes en su trabajo, en sus tiempos, tener una mejor distribución en su agenda, recordó la frase que menos es mas.. Sí, llenarse de trabajo para que? Que tanto le redituaba? solo que descubrió algo importante, lo aprendido y llevado bien a la práctica logró estabilizarla sin medicamentos, sin analgésicos, y sin ansiolíticos.

La conexión con ella misma, dando instrucciones a cada órgano, marcando el paso con la respiración lograron que se estabilizara, bajando la tensión arterial, regulando la presión que sentía y el dolor que le provocaba, encontró de esa manera la calma que tanto necesitaba, y que estaba a la siempre disponible para ella, a pesar de todo esto se sumó algo hubo un hallazgo, una luz que le dio claridad en algo importante, necesitaba tiempo para ella, dedicarse 30 minutos, una hora para hacer lo que le gustaba obteniendo un beneficio mayúsculo!!!! Comprendió que necesitaba mas verde, mas vida, mas naturaleza como siempre lo venía pidiendo. La MEDITACION le permitió no solo observar que los protocolos de la Dra. y el Hospital estaban raros ( por no decir incorrectos ), comprendió que la gente es como es, y cuando no quiere cambiar seguirá siendo la misma, ella hablaba por su pareja, afirmo quien la ama de verdad y se compromete con ella, se lo muestra, esos son sus hijos.

LA CUENTA…

Y se llegó la hora de la verdad, liquidar la cuenta del hospital por unas horas…….comprenderán que salió como dicen hoy los jóvenes CARITSIMA!!, Camila lo pagó con su ahorros, solo ella…satisfecha, horas después sonreía y se decía para sus adentros…ES LA MEDITACIÓN MAS CARA QUE HE PAGADO EN MI VIDA; además de la que mejor resultado ha dado.

Hoy Camila lo agradece, y bendice su trabajo, con mejor perspectiva para su organización y sabiendo en realidad ahora lo que quiere para ella.. solo su bienestar.

Esta es una historia para contarse, y compartir, es probable que llegue a alguien que ha vivido una situación similar…

Hasta Pronto!!

Gaby Olivera

Gabydeas by Gaby Olivera®

Hombre, Humano, Persona, Mar, Sun, Luz Solar

  2 comentarios para “La meditación mas cara que he pagado…

  1. Eli
    24 junio, 2021 en 10:20 pm

    Gaby, a mi me pasó lo mismo hace 15 días también fui al Ángeles asustada en la noche me hicieron estudios de todo y conforme fue la espera de los resultados yo ya me había tranquilizado y resultó que no tenía nada que solo era estrés y me estrese más al pagar jaja, posiblemente la pandemia nos esta haciendo más vulnerables hay mucha gente con ansiedad 🥺

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    • 25 junio, 2021 en 10:56 am

      Así es querida Eli, te abrazo y no queda otra mas que meditar. Gracias por leer…

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